Poesía·Reflexiones·Relatos

Teoría de la luz

La niña se oculta entre las sombras,
abiertas las manos y el corazón,
la mirada fija en el horizonte.
Los brazos extendidos.

Quiere abrazar la luz que se derrama
a través del incendio del crepúsculo.
La casa ya no se ve tan inmensa,
ni ella tan pequeña.

Los recuerdos se ahogan en el tiempo,
su sonrisa disuelve el abandono,
y el perdón transmuta la soledad
en comprensión y amor.

Eva G.

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Poesía·Reflexiones·Relatos

Golondrinas

No siempre me habita la poesía.
A veces un puñado de recuerdos derriban las paredes y se cuelan entre las grietas de la habitación.
A veces sobrevuelan inesperadamente igual que aquellas golondrinas que me anunciaron tu partida, llegan hasta mi ventana y traen el aroma de la infancia -a rosquillas recién hechas-. El aroma del hogar.
A veces, me encuentro deshojando margaritas en penumbra, añorando vuestro abrazo.
A veces, observo mi propia imagen reflejada en el espejo, entonces se produce el reencuentro, recompongo las margaritas, veo marchar las golondrinas y regreso a la luz.

Eva García Madueño.

 

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Poesía·Relatos

Entre amapolas

Se durmió entre amapolas,

y no recordaba cómo

había llegado hasta allí.

Lentamente el sendero

se nubló bajo sus alas.

Entonces -al mirar atrás-

se sintió cansada, bajó

a la tierra y se sentó.

Hundió los pies en la hierba,

los brazos rodeando las

piernas, y se acunó.

Olía a espliego,

a lavanda y eucalipto.

La tibieza del sol acarició

su piel herida,

la brisa refrescaba

sus maltrechas alas.

Se dejó mecer,

se dejó hacer,

se dejó querer.

Se quedó rendida

y la primavera,

la sorprendió dormida.

Una mañana de marzo,

entre las amapolas,

el ángel aún dormía.

Eva García Madueño

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Poesía·Reflexiones·Relatos·Uncategorized

Contigo

Nunca te gustaron las fiestas.
Ni los lujos,
ni los excesos.

Eras fiel a tus principios,
el consumismo no se hizo para ti.

Decías que hay muchos días en el año para reunirnos,
que no te gustaban las uvas,
que necesitabas irte temprano a dormir,
que para ti era un día más pero,nosotros,
nos empeñábamos en invadirte la casa,
o en traerte a la nuestra
-el caso era cenar juntos el día de Nochebuena.

Y durante muchos años, lo conseguimos.
Comíamos contigo, brindábamos contigo,
nos reíamos y hasta cantábamos contigo.

Mañana, también estarás con nosotros.
No te vas a librar de esta navidad porque,
aunque todos crean que te has ido,
yo sé,
que aún sigues aquí.

Sé que estarás presente,
y que comerás, brindarás y reirás
con cada uno de nosotros.

Sé que, cuando estemos juntos,
tú estarás allí.

Estaremos todos.
Estarás aquí.

E.G.M.

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Poesía·Reflexiones·Relatos·Uncategorized

A mi madre

 A veces,

te reconozco en mis gestos,

te oigo a través de mi voz.

 

A veces,

te siento dentro de mi pensamiento,

siempre,

te llevo dentro de mi corazón.

 

Estás en el mercado,

-cuando hay chumbos;

en la cafetería,

-cuando alguien pide churros.

 

Me sonríes a través de otras sonrisas,

me miras a través de otras miradas.

Te huelo en cada mandarina,

y te añoro en cada margarita.

 

A veces,

sueño que aún estás conmigo

y entonces,

querría no despertar.

 

Eva García Madueño. 15/6/2014

 

 

 

 

 

Poesía·Relatos

Amor de trapo

 

Para que el cosmos no se paralice se necesita el motor del amor.

Pero para que el amor no se quede en cobarde y se caiga como un

pájaro de trapo es necesaria la voluntad.

 

Voluntad para alimentarlo con semillas de ilusión y de esperanza, pero también de realidad;

voluntad para hacerlo crecer en libertad; voluntad, para enseñarle a volar. 

Sin miedo.

 

A la luna le faltaba un recorte de uña para su circular luz, veinticuatro horas era lo que faltaba,

lo mismo que para que Eduardo decidiera definitivamente

con cual de ellas rompía.

 

La decisión no era fácil.

El peso de toda una vida, un amor desgastado, una vida estable;

rutina; familia. Romper con el pasado a cambio de un amor nuevo, fresco;

un futuro tan prometedor como incierto.

 

Laura no le esperaría eternamente. Su mirada se apagaba como la llama ante la falta de oxígeno,

como una flor en la oscuridad. Solo faltaba un universo para que su vida empezara a cambiar.

Solo faltaba que encendiera su esperanza con cerillas de voluntad.

 

E.G.M

L.F

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Poesía·Reflexiones·Relatos

Aromas de nuestra tierra

Nuestro amor huele a beso,
lavanda, jazmín y canela;
salitre, coco y frutas frescas.
Huele a barquita con brasas,
caricias bajo una luna llena.
Nuestro amor sabe a fragancias
de luz, de azul y de arena.
Tiene nuestro amor colores
y aromas de nuestra tierra.

E.G.Madueño.