Imagina 

Imagina que un día, hoy mismo, por ejemplo, estás tranquilamente en casa y de repente oyes un avión. Notas que se acerca demasiado, el ruido es ensordecedor. Te asomas a la ventana y descubres que no hay solo uno, ni dos…

El cielo se ha ensombrecido y las calles de tu ciudad, las casas de tus vecinos, el colegio donde estudian tus hijos… todo, todo está destruido. 

Y ahora te toca a ti.

Tienes que huir.

Has perdido el trabajo, tu hogar es un infierno y tu ciudad… no entiendes lo que pasa, solo quieres salvar tu vida y la de tus hijos.

Necesitas un nuevo trabajo. 

Necesitas un nuevo hogar.

Necesitas que te acojan en otra ciudad.

Nunca pensaste que te pudiera ocurrir a ti.

Y ocurrió. 

¿Te gustaría que te cerraran las puertas de tu salvación?
#acogidasiguerrano
Eva García Madueño.

Incierto

Tan solo una gota basta para provocar la fisura que da paso a la duda.

Es difícil  (tal vez imposible) impedir que se filtre una vez que ha impregnado de humedad la dársena de nuestra mente. Es fácil dejarse llevar por el impacto y sucumbir ante la incertidumbre.
Sólo la consciencia de tiempos pasados, compañera de trayecto, te asistirá en el presente y te inducirá a recorrer los laberintos de la comprensión para así alcanzar el camino que conduce de nuevo a la confianza.

Eva García Madueño.

Historias de amor

Una vez más la lluvia haciéndose eco de aquellas palabras no pronunciadas, apenas visibles en el brillo de sus pupilas minutos antes de marchar. Había recorrido muchos kilómetros con alguna excusa solo para conocerle. Admiraba a aquel hombre por muchos motivos, desde el momento en que se conocieron virtualmente se produjo esa conexión especial tan difícil para ella y no dudó en acudir a su encuentro en compañía de otras personas.
Durante la cena sus miradas les delataban, sin embargo, fue en el último momento ‒justo antes de la despedida‒ cuando sus labios se encontraron y su amor se desbordó en unos minutos eternos.
El sonido del tren anunciando su próxima parada la hizo reaccionar. Miró el whatsapp y vio que estaba en línea.
‒ Te quiero -se atrevió a escribir.
No esperaba respuesta pero esta no tardó en llegar.
‒ Te quiero.
Había dejado de llover.

#historiasdeamor

Eva García Madueño.

mujer-pensando-detras-de-una-ventana-con-gotas-de-lluvia

Travesía 

​Travesía
Inicio esta última travesía

traspasando sutiles veredas

que me conducen hacia mi ser.

Me adentro en el bosque.

Mis dedos acarician la hierba mojada,

aspiro su olor, me envuelve el sonido

de un arroyo, el canto de un colibrí,

el susurro del viento entre las hojas.
Camino entre lirios y amapolas,

el aroma cálido del verano 

impregna las acequias de mi pecho 

y el sol se derrama suavemente

sobre la carne trémula.

Transmutado en vida cada poro,

iluminado el lienzo de mi piel. 
Eva Madueño

Una declaración 

Tengo algo que decirte amor.
Las palabras se me han quedado pequeñas 

y todas son verdaderas. 

He tomado tu mano, 

te he seguido más allá del asteroide 

y ahora

ya no deseo volver atrás. 

Has hecho germinar la rosa.

Sus pétalos abiertos 

reclaman constantemente tu presencia. 

Quiero que sepas amor,

que deseo ir hasta los confines 

de tu corazón. 

Si me lo permites, 

te llevaré hasta el fondo de mi pecho 

y te mostraré todas las galaxias 

que hay en su interior.  
Eva García Madueño