Historias de amor

Una vez más la lluvia haciéndose eco de aquellas palabras no pronunciadas, apenas visibles en el brillo de sus pupilas minutos antes de marchar. Había recorrido muchos kilómetros con alguna excusa solo para conocerle. Admiraba a aquel hombre por muchos motivos, desde el momento en que se conocieron virtualmente se produjo esa conexión especial tan difícil para ella y no dudó en acudir a su encuentro en compañía de otras personas.
Durante la cena sus miradas les delataban, sin embargo, fue en el último momento ‒justo antes de la despedida‒ cuando sus labios se encontraron y su amor se desbordó en unos minutos eternos.
El sonido del tren anunciando su próxima parada la hizo reaccionar. Miró el whatsapp y vio que estaba en línea.
‒ Te quiero -se atrevió a escribir.
No esperaba respuesta pero esta no tardó en llegar.
‒ Te quiero.
Había dejado de llover.

#historiasdeamor

Eva García Madueño.

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Travesía 

​Travesía
Inicio esta última travesía

traspasando sutiles veredas

que me conducen hacia mi ser.

Me adentro en el bosque.

Mis dedos acarician la hierba mojada,

aspiro su olor, me envuelve el sonido

de un arroyo, el canto de un colibrí,

el susurro del viento entre las hojas.
Camino entre lirios y amapolas,

el aroma cálido del verano 

impregna las acequias de mi pecho 

y el sol se derrama suavemente

sobre la carne trémula.

Transmutado en vida cada poro,

iluminado el lienzo de mi piel. 
Eva Madueño

Una declaración 

Tengo algo que decirte amor.
Las palabras se me han quedado pequeñas 

y todas son verdaderas. 

He tomado tu mano, 

te he seguido más allá del asteroide 

y ahora

ya no deseo volver atrás. 

Has hecho germinar la rosa.

Sus pétalos abiertos 

reclaman constantemente tu presencia. 

Quiero que sepas amor,

que deseo ir hasta los confines 

de tu corazón. 

Si me lo permites, 

te llevaré hasta el fondo de mi pecho 

y te mostraré todas las galaxias 

que hay en su interior.  
Eva García Madueño